"Estambul" 130 x 195 cm. Mixta con fuego sobre lienzo
En mi serie "Panorámicas" muestro paisajes que respiran en silencio. Ciudades y ríos vistos desde la distancia, envueltos en niebla, humo y luz que se apaga. Pinto el alma del lugar, ese momento romántico donde lo industrial se vuelve suave, donde el agua refleja el cielo y todo queda suspendido entre el día y la noche. Horizontes amplios, atmosféricos, melancólicos.
Esta obra pertenece a la serie "Industrial" en ella juego con el fondo, lo raspo, lo quemo, y encima deposito metales como cicatrices de fábrica. Cada chapa, cada óxido, cada remache cuenta una historia de humo y fuerza. Busco el caos ordenado de la industria. Ese ambiente crudo, magnético, donde la belleza nace del desgaste que suena a puerto, a taller, a ciudad que no duerme. Una estética caótica con alma obrera.
"Oxido" 60 x 55 cm. Mixta con fuego y metal sobre madera
José Abel pinta con fuego. Utiliza el fuego para aportar metales en sus obras. Su arte es industrial, de materia y chispa, de chapas que se doblan y carbones que marcan. Cuando él crea, aplica pigmento y doma el fuego, lo guía, lo deja que deje su huella.
Trabajar con fuego es un acto romántico. Es arriesgado, es íntimo, es diálogo con un elemento que puede destruir o crear. Es ver cómo la textura nace de la resistencia del material. Su arte busca la verdad de la materia. Por eso cada obra suya tiene cicatrices, relieves, zonas donde la luz se queda atrapada como si fuera una brasa que aún no se apaga.
"Memoria de Hierro" 200 x 122 cm. Técnica mixta con fuego y metal sobre madera
Muestro a un gigante de acero detenido en tierra. En esta obra quiero capturar la fuerza silenciosa de un barco en dique seco, con toda su piel oxidada, marcada por el tiempo y el trabajo.
Con tonos tierra, óxidos y humos deseo transmitir esa atmósfera industrial y melancólica, mientras las grúas al fondo recuerdan que aquí algo se construye o se desarma. La textura es protagonista: la materia y el relieve hacen que puedas casi sentir el frío del metal y la rugosidad del casco.
Es una pieza sobre la memoria del trabajo, de la industria y del mar. Belleza en lo rudo, poesía en el óxido.